27 jul. 2010

Amor y libertad

Es increíble pensar que, todavía (como si fuera muy tarde) confundimos palabras o ideas que son más antiguas que casi todo lo que conocemos.
Igual que confundimos conceptos que, por la definición de ellos mismos, tienen que ir irremediablemente unidos, aunque a menudo pretendamos ligarlos a otros con los que se anulan.
Es el caso del amor. No seré la primera ni la última persona que hable de la relación amor-libertad y de cómo no puede ligarse a conceptos que son, por sí mismos, contrarios a la libertad (el matrimonio concebido a través de la iglesia, que te "une" sin posibilidad de vuelta a otra persona o el matrimonio concebido por el Estado que se olvida de la parte natural y real de la unión, aunque debemos reconocer que tiene más libertades que la eclesiástica). Tal y como Montesquieu trata el tema del divorcio en sus "Cartas persas", debemos de entender que no se puede obligar a nadie estar con otra persona. Nos elegimos en circunstancias espacio-temporales y ningún momento es como el anterior así como las personas evolucionan y si un día deciden no estar juntas no se puede obligar a lo contario, como si deciden pasar la vida entera.
Debería decir que, "amor libre" es un término que suena muy anarquista o muy "hippie", y me equivocaría al reaccionar como reacciona la mayoría de la gente cuando escucha esas dos palabras unidas que, para la gran mayoría son sinónimo de relaciones sexuales y de infidelidad consentida. Y es mentira, en el amor libre al sexo se le da la importancia que cada individuo quiera darle, siempre que haga en un estado de conciencia libre y responsable.

No debería escribir esto sin tomar como ejemplo a personajes relevantes, adelantados a su tiempo. Y esque el "amor libre" tiene, sobre todo, una visión anarquista pero también fue defendida anteriormente y sigue siendolo por partidarios que no tienen por que ser relacionados con el anarquismo.

Ernest-Lucien Juin, más conocido como Émile Armand, escritor y activista anarco-individualista francés dió nombre a la concepción de "camaradería amorosa" :

Los sexos se atraen mutuamente, se buscan naturalmente, normalmente: este es el hecho original, promordial, la base fundamental de las relaciones entre las dos mitades del género humano. Por otro lado, es una locura querer reducir el amor a una ecuación o limitarlo a una única forma de expresión. Aquellos que lo intentaron se dieron cuenta bien pronto de que habían equivocado el camino. La experiencia amorosa no conoce fronteras. Varía de individuo a individuo.



¿No es mucho más natural el pensar que quien está contigo lo está por elección? Da igual mañana que pasado, lo que hayáis construido juntos o lo que esperáis del futuro. Un hecho pasado no debe condicionar tu futuro si eliges. Veo parejas que están juntas porque piensan que dejarlo sería afirmar que todo el tiempo que has estado en convivencia fue tiempo perdido, cuando no se dan cuenta de que el único tiempo perdido es el tiempo que llevan engañándose a sí mismos.
Todos queremos algo para siempre, y ojalá que todos lo encontremos, pero no debemos alimentar algo que ya está muerto.
Supongo que a todos nos gustaría que nuestra pareja esté con nosotros por amor, respeto, admiración, amistad.. y no por el resto de circunstancias impuestas o ideas impartidas por la sociedad.

MxM




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